Guía didáctica para conocer y debatir sobre la figura de Frankenstein
Descubre la figura de Frankenstein con esta guía para usar en el aula y celebrar sus más de 200 años de existencia en la literatura universal.

Descubre la figura de Frankenstein con esta guía para usar en el aula y celebrar sus más de 200 años de existencia en la literatura universal.
Hace ya 200 años de la publicación de la obra literaria culmen de la escritora británica Mary Shelley, titulada ‘Frankenstein o el moderno Prometeo’. Para muchos es la primera novela de ciencia ficción de la historia. Sin duda, su lectura o el visionado de la película clásica (en clase o en familia) ofrece innumerables oportunidades para el debate y el pensamiento crítico y filosófico. ¿Te animas a aprender más sobre la figura del ‘monstruo’ más conocido del mundo?
Índice de contenido:
El gran desencadenante de la historia sobre la que trata la novela es la obsesión por rebasar los límites que establece la creación de la vida, que puede aprovecharse para establecer un instructivo debate entre el alumnado o en familia.
En los primeros lapsos de la creación de Víctor Frankenstein, se puede observar cierta inocencia en la criatura. Tal y como indica Vic Sage, profesor de la Universidad de East Anglia (Reino Unido), “cuando él contempla su propia imagen, a uno le dan deseos de gritarle que no es un monstruo”.
Sin embargo, todo cambia cuando él escapa del laboratorio de Víctor y se topa con la realidad de lo que significa ser tan diferente en una sociedad humana. A raíz del linchamiento y rechazo recibido por toda la población, comienzan a surgir en él sentimientos como la rabia o la sed de venganza.
El monstruo en cuestión, a quien Mary Shelley dota de una voz, explica claramente en una de sus frases más famosas las consecuencias de que te hagan sentir fuera de lugar: “Yo era afectuoso y bueno, pero la aflicción me ha convertido en demonio”. Una reflexión muy precisa sobre los sentimientos que pueden llegar a emerger dentro de un ser humano al sufrir la exclusión social y el odio hacia su persona.
La forma en que la autora trata temas de la sociedad, a pesar de pertenecer al siglo XIX, es atemporal. Porque los elementos que giran en torno a los prejuicios emitidos en base al aspecto físico, la búsqueda de la aceptación dentro de un grupo social y la falta de tolerancia hacia lo diferente persisten a día de hoy.
“Quiero una criatura de sexo femenino tan horrible como yo. Nos unirá nuestra monstruosidad. ¡Quiero que un ser vivo sienta simpatía por mí!”. Con frases como esta, no es complicado identificar qué tipo de actitudes por parte de la población le hacen sentir agonía y desdicha, y que finalmente le conducen a tomar la decisión de acabar con su propia vida.
1 Comentarios
Soy profesora de Educación primaria en el área de biblioteca es excelentísimo esta guía del debate, y experimentar con los alumnos sus argumentos sobre esta obra..