La popular serie (y, por extensión, los libros) de Juego de Tronos está ambientada en época medieval. Sin embargo, la verdadera inspiración para muchos de sus personajes y su destino están en otro gran Imperio, el Romano. Christian-Georges Schwentzel, docente de Historia Antigua en la Universidad de Lorraine, ha encontrado múltiples paralelismos entre los acontecimientos, las personalidades y hasta las muertes.
Roma y el muro
Juego de Tronos no sería lo mismo sin su famoso muro, esa extensa muralla de hielo que separa el reino de Invernalia de las tierras salvajes. Pues bien, la idea surgió debido a la muralla que el emperador Adriano construyó en el norte de Inglaterra allá por el año 120 d.C. Su función, la misma que en la realidad: proteger a la ciudad de la ‘amenaza’ exterior que, en el caso de la serie, se personifica en los peligrosos Caminantes Blancos.
Los personajes
El docente de Historia Antigua realiza otro paralelismo con los personajes que aparecen en la ficción. Fundamentalmente destaca tres: Jon Snow, Joffrey Baratheon y Daenerys.
Jon Snow como Julio César
En la historia romana el político y militar Julio César era querido por el pueblo. Su divinización alcanzó tales cotas que incluso se construyó un templo en el Foro Romano en su honor. Como él, Jon Snow es considerado un líder en el campo de batalla: tiene carisma, se pone al servicio de su pueblo y siempre asume el mando.
Joffrey Baratheon como Calígula
En el lado maligno encontramos el personaje de Joffrey Baratheon, rey de los Siete Reinos, hijo primogénito del rey Robert Baratheon y la reina Cersei Lannister. Sin embargo,su personalidad está marcada por su peculiar vida personal: su padre biológico, en realidad, era Jaime Lannister, el hermano de la reina.
La vida de Calígula, tercer emperador romano conocido por su tiranía y excentricidades, encaja a la perfección con este personaje que, pese a su juventud, es cruel y despiadado. Además, también hay que destacar el parecido físico entre ambos, con el mismo corte de pelo y flequillo.
Daenerys y la reina guerrera
Daenerys Targaryen cuenta con muchos nombres: Daenerys de la Tormenta, Rompedora de Cadenas o la Madre de Dragones. Su lucha por llegar a ocupar el Trono de Hierro y todos los acontecimientos que tiene que vivir para alcanzar su objetivo la asemejan con Boudica, la reina de los icenos. Con la llegada de los romanos, este pueblo celta situado en la antigua Gran Bretaña fue sometido y tratado como esclavos del imperio. Su reina consiguió huir del lugar con la ayuda de un ejército que invitó a las gentes a sublevarse contra el poder romano.
Los enredos de la dinastía Julio-Claudia y la familia Lannister
Los personajes, las relaciones y los acontecimientos de la casa Lannister tienen su origen en la dinastía Julio-Claudia. En la serie, la relación incestuosa más importante es la que protagonizan la reina Cersei y su hermano Jaime, que tiene su base en la relación que Calígula mantenía con su hermana Julia Drusila.
Por otro lado, la personalidad y habilidades de la reina Cersei para mantenerse en el trono surgen de la emperatriz Agripina, que quiso reinar mediante su hijo Nerón, proclamado emperador con 17 años. En el caso de Cersei, consigue el reinado gracias a su hijo Tommen.
Por último, el personaje de Tyrion Lannister, despreciado por su familia debido a su aspecto físico pero con una gran inteligencia para gobernar en la sombra, refleja la historia de Claudio, el tío de Calígula: debido a sus problemas de cojera y tartamudez tampoco fue querido dentro de la dinastía. Sin embargo, destacó por su astucia política.
Las muertes
Uno de los recursos más recurrentes en Juego de Tronos son las terribles muertes a las que se enfrentan los personajes, aunque sean los protagonistas de la ficción. En este caso el historiador relaciona tres muertes de personalidades romanas -Craso, Pompeyo y Julio César- con la de tres personajes en la ficción.
Es el caso de Craso, un romano muy rico que fue quemado con oro fundido por enemigos del imperio en Oriente. En este caso, Viserys Targaryen, hermano de Daenerys, fue ejecutado de forma similar. Por otro lado, el militar Pompeyo fue decapitado de la misma manera que Eddard Stark, señor de Invernalia y Guardián en el Norte. Por último, la muerte de Julio César, apuñalado por 20 personas de un mismo grupo, se asemeja con la propia muerte de Jon Snow que, posteriormente resucita como Jesucristo.
Muy buenas las comparaciones, con la salvedad que Julio César nunca fue emperador
Genial aporte, si mal no recuerdo fue proclamado dictator antes de ser asesinado.
Un cordial saludo