Dale una segunda vida a los botes de detergente con estas ideas creativas
Una regadera, un macetero o un organizador de libros son algunos de los objetos que se pueden fabricar para reciclar estos envases con ayuda de los más pequeños de la casa.

Una regadera, un macetero o un organizador de libros son algunos de los objetos que se pueden fabricar para reciclar estos envases con ayuda de los más pequeños de la casa.
Reciclar es beneficioso para el planeta y también una oportunidad para dar rienda suelta a la creatividad en familia. Prueba de ello son las ideas que hemos seleccionado, que ayudan a darle una segunda vida a los botes de detergente, y crear objetos útiles y decorativos como una regadera para las plantas, un organizador de libros o un elefante de colores.
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Con un rotulador se marcan las zonas que se van a recortar: un círculo superior por donde entra el agua y uno lateral por donde sale. En este segundo hueco se pega además un tapón con un poco de silicona y se le hacen unos agujeros con un clavo caliente. Fabricada la regadera, se decora al gusto de los más pequeños con pinturas o pegando flores.
Lo ideal es usar un bote blanco de detergente para hacer este macetero, aunque también es posible pintarlo. El proceso es muy sencillo, pues solo requiere dibujar la silueta del pato por toda la superficie, recortarla con cuidado y pintar finalmente los ojos ojos y el pico con rotulador negro y anaranjado.
¿Buscas una forma original de tener los libros ordenados? Para crear este organizador se necesita marcar en el bote de detergente la forma deseada y recortarla. Se puede quedar así, o personalizarla con pinturas o pegando otros elementos decorativos que deseen los menores.
Tras recortar el bote de detergente conforme se muestra en el vídeo, se hacen unos agujeros en las dos mitades para unirlas con un hilo. Para darle un toque más artístico se cubren los bordes inferiores y exteriores con una cinta y pegamento y se añade, por ejemplo, una flor hecha con goma eva.
Hay que recortar el bote de detergente de modo que se deseche la mitad que tiene la tapa. La otra parte se coloca boca abajo para simular que el mango es la trompa del elefante y añadirle unas orejas con plástico sobrante. Se puede pintar de gris si se le quiere dar un toque real o de colores para hacerlo más original.