Enseñar ciencias basándose en la evidencia científica sobre cómo aprendemos
Science Bits y Math Bits son dos programas dirigidos a alumnado de Secundaria para aprender sobre ciencias y matemáticas.

Science Bits y Math Bits son dos programas dirigidos a alumnado de Secundaria para aprender sobre ciencias y matemáticas.
Science Bits y Math Bits son dos programas que han demostrado, a través de la rigurosa aplicación de la evidencia científica en la práctica educativa, que es posible mejorar la comprensión y el rendimiento de los estudiantes. Diseñados por la International Science Teaching Foundation (ISTF), son el resultado de la labor de transferencia científica a las aulas, y están basados en el modelo de enseñanza 5E (Engage, Explore, Explain, Elaborate y Evaluate) que involucra cognitivamente al alumnado con el objeto de aprendizaje. De este modo, el estudiante establece conexiones entre lo que sabe y lo que se le propone aprender dando lugar a aprendizajes más duraderos, transferibles, funcionales y productivos.
Así, en una lección de Science Bits los estudiantes pueden comenzar observando un fenómeno natural y formulando preguntas sobre él. A continuación, desarrollarán hipótesis basadas en sus conocimientos previos y realizarán experimentos para probar sus ideas. Finalmente, analizarán sus resultados y reflexionarán sobre lo que han aprendido para aplicar este nuevo conocimiento en diferentes contextos. Este proceso no solo mejora la comprensión conceptual, sino que también desarrolla habilidades de pensamiento crítico y resolución de problemas.
Science Bits es el primer proyecto educativo curricular cuya eficacia ha sido validada científicamente. Los resultados publicados por un equipo de investigadores de la Universitat de Barcelona y la Universitat Rovira i Virgili han manifestado que los estudiantes de Secundaria de escuelas que implementaron el programa de Science Bits y su modelo de enseñanza 5E experimentaron mejoras significativas y sostenidas en sus aprendizajes conceptuales, mientras que los grupos control (que no introdujeron cambios en sus clases) no lo hicieron en los cinco años en los que se llevó a cabo el estudio.
La creación de ambos programas responde a un objetivo fundamental de la ISTF: proporcionar a los docentes las herramientas necesarias para promover una educación científico-tecnológica de calidad y estimular a los estudiantes a aprender ciencias y matemáticas, al mismo tiempo que reflexionan sobre la relevancia de ambas disciplinas en su día a día.
“Es importante que en el contexto actual, marcado por una evolución tecnológica que augura cambios impredecibles, se ofrezca al alumnado una educación STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) de calidad”, señala Héctor Ruiz Martín, director de la ISTF. Asimismo, la ISTF también sostiene que invertir en este tipo de educación no solo es necesario para cultivar las vocaciones y mejorar la calidad profesional, sino que inculca un sentido de responsabilidad en los adultos del futuro. “Se trata de un enfoque educativo que aspira a preparar a los estudiantes para abordar los desafíos contemporáneos de manera crítica y creativa, haciendo una contribución significativa al avance científico y al bienestar social”, concluye Ruiz.